El francio es un metal muy escaso en el planeta, solo se puede encontrar trazas de este elemento en minerales de uranio y de torio. En concreto, el radioisótopo francio-223 está continuamente creándose y desintegrándose en la naturaleza, produciendo astato, radio y radón.
El francio es un metal sin aplicaciones comerciales debido a su alta inestabilidad nuclear y a su escasez en el planeta. No obstante, en el ámbito científico ha sido usado por propósitos investigativos en el campo de la química y en el estudio de la estructura atómica.
Los esfuerzos en el perfeccionamiento de la síntesis del francio han llevado a experimentos de espectroscopía especializada, que a su vez han conducido a la obtención de mayor conocimiento de los niveles de energía y las constantes de acoplamiento de partículas subatómicas.